Pasado el mediodía de este martes, la Corte Suprema de Justicia sentó jurisprudencia en un fallo que reconoce el derecho a la muerte digna de Marcelo Diez y avaló la voluntad de una persona para que se suspendan las medidas que desde hace más de 20 años prolongaban su vida.
El 23 de octubre de 1994, como consecuencia de un accidente automovilístico Marcelo Diez sufrió un traumatismo encéfalo-craneano severo, politraumatismos graves y epilepsia post-traumática. En 1995, luego de diversas intervenciones quirúrgicas y tratamientos médicos, se diagnosticó el estado vegetativo persistente.
Marcelo circulaba en su moto y chocó contra un vehículo en la Ruta 22. Si bien sobrevivió a las graves heridas, un virus intrahospitalario lo dejó postrado y prácticamente sin actividad cerebral. Durante los primeros años estuvo internado en una chacra que su familia acondicionó como si fuera una clínica hasta que finalmente lo derivaron a la Casa de Salud "Amunche Ruca", dependiente de la Asociación de Lucha Neuquina contra el Cáncer.
Debido a que esa Casa de Salud dejó de funcionar el pasado mes de junio, se realizó el traslado de Diez hasta el Cmic, donde este martes falleció a las 18:30 antes de que se notificara el fallo. Se prevé que a las 8 de este miércoles, el director de la clínica brinde una conferencia de prensapara dar a conocer los detalles del caso.