Álvarez, uno de los principales promotores culturales de los '60 y '70, visionario, irreverente y audaz, había regresado al país en 2011 tras un exilio de 34 años en España. Ícono de la contracultura, Álvarez se ganó el lugar de gestor de la historia del rock nacional con el sello discográfico independiente Mandioca, la madre de los chicos, y después, a través de Talent. Entre sus producciones discográficas se destacan los álbumes debut de Manal, Vox Dei, Moris, Pappo's Blues, La Pesada del Rock and Roll, Sui Generis y también trabajos de Spinetta como solista y con Invisible.