“Tuve la suerte de que me contrataran para ser solista por el ballet del Teatro El Círculo de Rosario en la obra Don Quijote. Ahí representé a Cupido”, comenzó la joven.
“A partir de esta actuación la directora de ese lugar, la rusa Tatiana Fesenko me tomó como solista y los ensayos los estuvo viendo un maestro del Colón, Edgardo Trabalón, que es italiano. Tuve la posibilidad de conocerlos, de que me corrijan, Rocío Agüero y Jiva Velázquez, primeros bailarines del Colón y fue un placer compartir escenario con ellos”, comentó la bailarina.
“Era mi sueño todo esto que me está pasando pero no esperaba que fuera tan pronto. En algún momento me iba a pasar pero se dio enseguida, hicimos una sola función porque es dentro del abono del teatro, pero quedamos en contacto con todos ellos por si me necesitan en alguna otra oportunidad”, sostuvo Agostina.
Respecto de sus emociones en el momento de salir al escenario quedaron a flor de piel, la bailarina rememoró: “es mi primera vez como solista por contrato y desde los ensayos hasta el día de la presentación me parecía muy loco de que iba a presentarme ahí. El teatro es inmenso y yo iba a esta ahí. Al salir a escena me encontraba segura porque los ensayos habían sido exigentes, tuve que trabajar profesionalmente, ensayando cinco horas por día de lunes a lunes, muy duro, con la maestra que es muy exigente también. Se buscaba la perfección porque era una función del abono. Fue muy lindo pasar estos tres meses con ellos porque fue de un crecimiento enorme para mí”, cerró.




