“En estos días vamos recordando cosas buenas y malas de estos 20 años. Nosotros hicimos un curso de dos meses, que fuimos a Rosario a terminarlo, para poder ser parte de la G.U.M., éramos 30 personas las postulantes. Al final se hizo una selección y quedamos cinco, tres varones y dos mujeres. Al finalizarlo, se hizo con una prueba práctica al final, después de los cursos teóricos. Éramos Laura Dávila, Diego Spina, Walter Petta, Hugo Birchner y yo, junto con Edgardo Lamadrid, que era Jefe de Tránsito y pasaba a serlo de nosotros”, explicó.
“Por años, el trabajo era prevenir, persuadir, llamar a la policía ante ciertas situaciones y lo único que teníamos era un gas pimienta, que era lo único aprobado. Antes el contacto era directo de Edgardo con Pedro y siempre que nos veía nos decía que quería que fuéramos sus ojos en la calle, que siempre estemos del lado de la gente, que lo que reclamaba era importante, porque no podía llegar a todos”, manifestó Miriam.