Esta mañana dos pintores realizaban su tarea aproximadamente entre unos seis y siete metros de altura sin la seguridad correspondiente para desempeñarla. No sólo no poseían el arnés sino que mantenían contacto con un elemento tan peligroso como el cable preensamblado de línea trifásica de electricidad. Al tomar en cuenta la presencia del medio, adoptaron una actitud comprensiva, se colocaron los elementos de seguridad correspondientes y asumieron su error en la falta de protección. Desde aquí nos preguntamos quiénes son las autoridades responsables de llevar el control dichos procedimientos.
