Mucho ruido y pocas nueces. O, llevado al escrutinio definitivo que comenzó este miércoles en Santa Fe, demasiada polémica para tan pocas urnas abiertas. En el primer día del conteo realizado en el Tribunal Electoral, se revisaron unas 1.500 mesas correspondientes a cuatro departamentos y hasta las 17.30 sólo se habían abierto 17, menos del 2 por ciento de ese total.
Según informó la periodista de Radio 2 Ivana Fux, hasta la tarde del primer día de escrutinio se había finalizado el recuento de Belgrano, Caseros y Castellanos. Y se avanzaba en un cuarto departamento: General López.
Como dispuso el Tribunal Electoral el martes a la noche, sólo se abrieron las urnas que fueron cuestionadas por alguno de los fiscales o apoderados del partidos. El concepto de trabajo fue dar a lugar a esos pedido ante la "mínima inconsistencia" o diferencia de datos.
Además de la baja proporción de mesas que quedaron bajo sospecha y se debió revisar voto a voto (analizar cada boleta única), la particularidad fue que cerca de la mitad fueron por dudas en la categoría gobernador.
El buen ritmo del conteo (unas 700 mesas por turno) y la baja cantidad de mesas en conflicto fue adelantado también por el director provincial de Reforma Política y Constitucional, Oscar Blando.