Esto ocurre debido a que Disney siempre pidió a los 1200 actores que trabajan en sus instalaciones en Orlando, que no revelen quién está detrás del traje con la idea de mantener la fantasÃa. Hasta el momento, esta práctica no habÃa sido implementada en forma escrita pero desde hace dos semanas, la compañÃa hizo fehaciente esta polÃtica.