A pesar del reciente fallecimiento de su padre, para el padre Pedro Pergañera “es un día de alegría por el infinito amor y fidelidad de parte de Dios para que yo siga hace 27 años como Cura”.
Y en este día de festejo con Dios, recordó a su padre terrenal y las enseñanzas sembró en él: “la fidelidad no es algo que no viene dado como un don sino que uno lo va a aprendiendo. Aprendí a ser fiel en la vida por mi papá y mi mamá. Hemos tenido encontronazos con mi viejo pero valoro la capacidad de ser fieles aun en medio de los problemas. Mantenerse en la palabra cueste lo que cueste.
Ser honesto a pesar de que esto te traiga problemas. A veces no todos quieren vivirlo de esa manera. Aprendí de mis viejos a decir siempre a decir la verdad. Mi padre me decía que es preferible ponerse una vez roja y no dos veces verde”
En su paso por la Iglesia La Asunción, el Padre Pedro reconoció su profundo amor por la ciudad: “el que me conoce, sabe que Arroyo Seco es mi lugar en el mundo y poder dar mi ministerio sacerdotal en esta ciudad es una gran alegría”.