Andrea Entesano es profesora pastelera y en plena pandemia incursionó con un emprendimiento en la ciudad que dio origen a la marca “A los cuatro vientos” con la elaboración de los primeros alfajores artesanales arroyenses.
“Quisimos hacer algo por Arroyo Seco. Hace quince años que vivimos acá y siempre tratamos de colaborar para que no se pierdan las raíces de todos los inmigrantes que construyeron esta ciudad, para que sus esfuerzos y sus producciones no se pierdan.
El nombre del local es “A los cuatro vientos” porque queremos que se conozca a los cuatro vientos todo lo que forma parte de la ciudad. Que pueda llegar la historia de Arroyo Seco a distintos lugares. Apuntamos a que no se pierdan las raíces” comentó Andrea sobre el nacimiento del emprendimiento que fue presentado el viernes pasado con una degustación en el local ubicado en calle Libertad 245.
En la caja figura la parte de la fundación de la ciudad y sus primeros años, lo que le da una identidad local única al producto. Los alfajores son elaborados uno a uno y hay tres variedades: alfajores tipo marplatenses blancos y de chocolate, alfajores santafesinos y los típicos alfajores de maicena.
“A los cuatro vientos” es un local de pastelería gourmet donde además ofrecen postres semi fríos, tartas y medialunas. Pero se destaca por fabricar los primeros alfajores locales: “empezamos dos años atrás vendiendo churros y hace un año atrás quisimos empezar con los alfajores. Era algo que teníamos planificado hace tiempo y ahora tenemos más fuerzas para darlo a conocer”.
Finalmente durante la degustación se realizó una muestra de la elaboración de estos exquisitos alfajores con identidad propia.