Los investigadores tienen elementos para sostener que entre 1991 y 2015 los acusados y sus cómplices participaron en diversas actividades ilÃcitas a través de una alianza con ejecutivos de marketing deportivo, entre ellos los argentinos: Alejandro Burzaco, Hugo Jinkis y Mariano Jinkis.
En total, los dirigentes del fútbol están acusados de conspirar para solicitar y recibir más de u$s150 millones en sobornos y comisiones ilegales a cambio de su apoyo oficial de los ejecutivos de marketing deportivo que accedieron a hacer los pagos ilegales.
La mayorÃa de los casos de corrupción están vinculados con la solicitud y recepción de sobornos y comisiones ilegales para la adjudicación de los derechos comercialización y transmisión de los torneos más importantes, entre ellos: las Eliminatorias para la Copa Mundial en la región de la CONCACAF, la Copa Oro (CONCACAF), la Liga de Campeones (CONCACAF), la Copa América Centenario organizada en conjunto por CONMEBOL y CONCACAF, la Copa América(CONMEBOL), la Copa Libertadores (CONMEBOL) y la Copa do Brasil, que organiza la federación nacional de fútbol de Brasil (CBF ).
También forma parte de la investigación el pago de sobornos y comisiones ilegales para el patrocinio de la selección brasileña de fútbol por una importante compañÃa de ropa deportiva de los Estados Unidos. Brasil fue anfitrión del Mundial de 2014, de la Copa Confederaciones y sede de elecciones de autoridades de la FIFA.
El inicio de la causa: "los arrepentidos"
La investigación que apunta a máximas autoridades de la FIFA comenzó a desentrañarse luego de que algunos dirigentes y dos empresas admitieran su culpabilidad en diferentes hechos. Los "arrepentidos" son el ex secretario general de Concacaf Charles Blazer, un ex representante de los EEUU en el comité ejecutivo de FIFA y José Hawilla, propietario y fundados de una multinacional de marketing deportivo.












