El hombre se hab铆a ausentado del lugar mientras su esposa dorm铆a y cuando regres贸 se encontr贸 con que el candado de la puerta hab铆a sido violentado. Al ingresar se dio cuenta de que le hab铆an sustra铆do cinco cajones de huevo, lo que representa a $2000 pesos de p茅rdida material. Luego del episodio, la propietaria del comercio Sol Bozzo y el mismo empleado colocaron un candado m谩s resistente para evitar otro robo. Al d铆a siguiente ingresaron nuevamente por la ventana y en este caso vecinos escucharon los ruidos se acercaron al lugar y al descubrir a uno de los delincuentes lo retuvieron hasta que la polic铆a se hizo presente. Bozzo afirm贸: "y ah铆 se qued贸 piola sabiendo que es menor y que como entra sale". Tambi茅n asegur贸 que no es el primer hurto que sufren y que a pesar de los pedidos que se hicieron para mejorar el aspecto de la zona nada ha cambiado.