“Corrí mal, no me sentí bien” comenzó la entrevista José Luis Murina. “Hubo un esfuerzo muy grande de mucha gente que le puso el cuerpo y fueron innumerables los problemas que tuvimos” siguió.
Esta edición del rally estuvo atravesada por los hechos de inseguridad. La ciudadanía conmovida por la gravedad de los últimos robos decidió convocar a una manifestación el mismo día de la largada simbólica de la competición. José Luis Murina explicó que se decidió cambiar el lugar en apoyo a la manifestación, pero las críticas en las redes sociales fue uno de los detonantes para desestimar una próxima organización en la ciudad: “el rally dio lugar para que la gente se manifieste libremente y las opiniones en redes fueron todas en contra del rally. Nada tiene que ver la inseguridad con el rally y nadie apretó a nadie. La gente en las redes sociales despotricó contra el rally. Me insultaron porque el rally estaba acá. Ya dije que el rally no es para Arroyo Seco y no cuenten conmigo para que se vuelva a hacer el rally acá”.
Otra de las situaciones que relató José fue en el día de prueba de los autos: “cuando se iba a hacer la prueba del rally nos cruzaron una chata en el camino porque decían que esta era una zona residencial, y quien se manifestó vivía a 600 metros donde se hacia la prueba. Indudablemente no estamos preparados para recibir el rally y me siento muy mal por eso”.
También quiso aclarar que la inversión para costear el rally no fue sólo aportada por la municipalidad y la comuna de Fighiera: “hubo aportes privados. No se gastó todo en el rally. Hubo movimiento en los bares, en los hoteles. Se generó un montón de dinero para la ciudad. Gracias al rally instituciones sociales pudieron realizar un sorteo para dale de comer a los chicos de los comedores y armar bolsones para los jubilados. El rally también es solidario. Y no tengo por qué ver que me digan hijo de puta en las redes sociales” manifestó indignado.