Muchas veces se oyen críticas acerca de los empleados municipales. Enfundadas o no, ellos hacen caso omiso y siguen con sus rutinas diarias a sabiendas de que están haciendo su labor como corresponde. De todos modos, esas críticas los vuelven más fuertes y en cada ocasión que pueden, demuestran su valía.
Tal es el caso de Romina y Magalí, empleadas de la Guardia Urbana Municipal que, actuando con celeridad e inteligencia, salvaron a una joven de morir calcinada, luego de que ardiera la habitación donde estaba durmiendo y quedar atrapada por las llamas sin poder salir de su hogar.
Las protagonistas, heroínas en este caso, contaron los pormenores de lo que le tocó vivir.
Romina fue la primera en hablar: "Trabajamos las dos juntas, recibimos un llamado de bomberos si podíamos verificar un incendio en Moreno al 800. Cuando llegamos al lugar el incendio ya estaba declarado y nos encontramos con un grupo de tres jóvenes, intentando apagar el humo dentro de la vivienda. En la desesperación salen los vecinos, sacaron una manguera y comenzaron a tirar agua. Magalí se quedó en la vereda hablando con la chica que había quedado atrapada por el fuego, sin poder bajar.
La chica comenzó a gritar que se estaba ahogando por el humo, que se iba a desmayar. Entre todos sacaron un colchón y en la desesperación, le pedían que salte. Ella no lo iba a hacer. En el momento se me ocurrió subir la camioneta a la vereda, poner el colchó arriba para que uno de los chicos, que era el exnovio de la chica, la ayudara a bajarse. Por suerte la pudimos bajar. Magalí se quedó con ella, llamando a la emergencia y con los otros tres chicos me puse a apagar el fuego. Cuando los bomberos llegaron ya habíamos apagado el fuego y había dos gatitos arriba que fueron ellos a rescatar porque era muy riesgoso que lo hiciera yo".
Magalí también habló: "Había que buscar la manera de que tuviese confianza para tirarse, la altura era considerable y nos se iba a tirar desde ahí. Cuando empezó a gritar que le quemaban los pies, tuvimos miedo que se desvanezca e iba a ser mucho más complicado".
Con respecto a la historia, la chica contó lo sucedido y Romina lo relató: "Nos dijo que estaba durmiendo que se encontró con el incendio, llamó a una amiga que vive con ella y que trabaja en un bar céntrico. Al llegar llama al que era su novio para que viniese a ayudar. Éste fue con un compañero, que fue uno de los que se llevaron al hospital porque se quemó las manos y los brazos".