Hay un proyecto en marcha, como muchos en este tiempo, en la costa que pertenece a General Lagos. Tiempo atrás, algunas familias fueron reubicadas tras la llegada de BioLagos y ahora, dos familias más están en la misma situación.
Uno de los habitantes de esas viviendas no quiere dejar su lugar de origen y resiste el desalojo, pero llegó un ultimátum de parte de la comuna para el próximo 18 de abril.
Mauro Petri habló para Diario de la Mañana sobre el tema: "Estamos viendo qué va a pasar, tenemos que dejar la casa el 18 de abril. Según Esteban Ferri van a venir con una topadora y van a voltear la casa conmigo adentro, me dijo que me atenga a las consecuencias si no me quiero ir. Nosotros queremos hacer un corte junto con los vecinos, en la entrada de BioLagos para impedir lo que quieren hacer. Ferri nunca vino a dar la cara a hablar con nosotros y tratar el tema, manda a otras personas y no nos escuchan lo que decimos. Lo que nos ofrecen no nos sirve.
Yo tengo que mantener a mi familia y vivo de la pesca comercial, me darían una casa en Lagos pero lejos de mi trabajo. Nosotros nos defendemos solos, sin un abogado porque hay mucha corrupción y no confiamos en nadie. Ferri hace y deshace como quiere y no podemos aceptarlo. Sábado y domingo estaremos cortando el ingreso a BioLagos desde las 8 hasta el mediodía. Quiero desmentir lo que dicen de que esto se viene hablando desde hace tiempo y no es así".
Con respecto a esto, Eliana Girotti, funcionaria de la Comuna dijo: "Tenemos un proyecto en marcha y en ese contexto venimos hablando con la gente que vive ahí por las reubicaciones y lo que íbamos a hacer ahí. En mayo va a hacer un año de que se inició todo y ya los vecinos están habitando sus viviendas las primeras familias reubicadas, siempre en consenso y en continuo diálogo. Ahora en esta segunda reubicación seguimos hablando y nos pidieron ciertas reformas pero en la zona no se podía mejorar mucho. Necesitamos el acuerdo con ellos para poder seguir con el proyecto pero son cinco familias y dos de ellas no se quieren ir. Para poder irse, necesitamos el consenso con ellos, inicialmente lo tuvimos pero ahora se niegan.
La documentación inicial la presentamos con su venia y ahora dos familias no quieren irse, estamos abiertos al diálogo y en otros términos no nos vamos a poner a hablar. Si les dimos un ultimátum es porque ya lo veníamos trabajando con ellos desde noviembre del año pasado. Siempre hablando en buenos términos, tenemos sus casas construidas y queremos que cumplan con lo firmado".