Noya describió la situación y explicó: "Fue derrame de un químico en un camión que venía desde Formosa hacia Buenos Aires, surgía un fuerte olor a amoníaco, se controló, se verificó que no hubiese ningún tipo de material o de producto químico”. Según pudo constatarse, resultó ser parte de unos elementos de una carga anterior que había llevado el camión de productos de peluquería.
“Nuestro trabajo fue colocarnos a favor de viento en un lugar protegido, se equipó a tres de los integrantes de la dotación con los equipos correspondientes de respiración autónoma para hacer la verificación arriba del camión para que no haya ningún tipo de producto químico nocivo para la salud”, aclaró el oficial.
En tanto, se encontraban en buen estado y con conciencia de este problema, pero, el alerta se debió al protocolo de Gendarmería de retener el camión, llamar a bomberos, hacer la verificación y descartar que haya químicos derramados o en el aire.