La pandemia dejó, además de muchos muertos en nuestro país, una crisis económica que golpeó a sectores que antes no eran vulnerables. Por tal motivo, muchas personas comenzaron a necesitar, para atender sus problemas de salud, a los efectores públicos, al no poder pagar sus prepagas.
El incremento fue tal que los hospitales y centros de salud se vieron desbordados y en estos momentos siguen con los mismos problemas.
El Hospital Nº 50 de nuestra ciudad no es la excepción, ya que duplicó las atenciones, siempre hay personas internadas y los recursos humanos son los mismos y a veces hasta son escasos ante tanta demanda.
La Dra. Florencia Mansilla, Directora del mismo, dialogó con Arroyo Al Día sobre este tema. Definió la situación así: "La demanda en el hospital creció pero contamos con el mismo recurso humano. Las cuestiones económicas, mostraron una creciente atención de los pacientes que se quedaron sin trabajo, sin atención de las obras sociales o de las pre pagas que no pudieron seguir pagando y muchos que a pesar de tener obras sociales, eligen atenderse en el hospital y también tenemos que darle el lugar, con el agregado de PAMI, que viene con toda esta desregulación desde principios de año".
Habló sobre lo humano, sobre el personal que tiene a su cargo. "Conozco el compromiso, la dedicación, todo lo que ponen, lo responsables que son y hablo de la guardia, donde más se puede visualizar esta situación, pero también quiero hacer notar que todo ese esfuerzo que hacen no se ve reflejado en sus sueldos, lo que puede generar cierto tipo de malestar también en el personal, pero es para tratarlo en otro momento. El cambio social también está marcando tendencia, ya que cualquier persona que se quiera atender en el hospital exige inmediatez, todo lo quieren ya, su problema es más importante que el otro, lo que genera conflictos que no tienen una explicación lógica. Estamos en democracia para expresar las críticas pero se pierde objetividad al hablar desconociendo las causas. Nosotros tenemos grados de gravedad para los casos a atender. Por ejemplo los código rojo, que se necesita dejar todo para atender eso, el código amarillo, que podemos atenderlo hasta en media hora, código verde que pueden esperar hasta 4 horas, todo siguiendo protocolos de salud a nivel mundial, no del hospital. Por supuesto que si no hay nadie a la hora de llegar con un código verde se lo va a atender rápido, pero si llega un accidentado, una parturienta para dar a luz, se los va a atender prontamente y todo el personal irá hacia allí.
Debemos informar para que la gente sepa para asimilarlo en ocasiones futuras. Un ejemplo se dio cuando viene una paciente con dolor de cabeza y después llega un bebé que se había quemado, es muy obvio que el bebé iba a atendido antes pero la persona con el dolor de cabeza no entendía que debía ser así. Hay que usar la lógica y después la información se tergiversa de tal manera que termina siendo un teléfono descompuesto. Hay muchos ejemplos más y no importa el tipo, los médicos van a atender al que más riesgo tenga. Como profesionales no vamos a hacer nada para perjudicar a una persona. Puede hacer cuestiones de mala praxis pero ninguno de los profesionales lo hará ex profeso. Tenemos que empezar a pensar en la salud de otra manera, los profesionales tienen pautas de alarma que van a cumplir aún con las críticas, tenemos que pensar diferente. Y con respecto a las derivaciones, el SIES es el que hace los traslados y son los que van a demorar en la medida que haya camas disponibles en Rosario para admitir a los pacientes que derivamos y de acuerdo a la complejidad de cada caso. De todos modos no tuvimos grandes demoras en casos graves, se fue ajustando mucho esta cuestión".
No quedó al margen de la charlo lo que le ocurre a los afiliados de PAMI: "Ya hablamos con las autoridades locales y regionales y hay algo urgente por tratar que son las derivaciones, ya que tuvimos antecedentes con 8 horas de demora, teniendo el paciente ahí sin poder derivarlo. Se le brinda todo, se lo asiste hasta que sube a la ambulancia pero hay que hacer un ajuste importante porque nosotros somos la cara visible de la demora pero no somos los responsables. Los ajustes deben ser por otro lado".
La obra del hospital sigue su curso y también trató ese tema: "La realidad es que con las reformas queremos asegurar la atención de los pacientes que no tienen obra social, aunque el PAMI haya puesto sus ojos en el hospital para algún trato futuro. Esa nueva parte que se está construyendo nos dará recursos para atender a mayor cantidad de personas y es bueno que se haya generado recursos económicos pero llegado el momento se deberá gestionar para conseguir más recursos humanos porque vamos a generar un conflicto, haremos parte por parte y evaluaremos la situación. Si no estamos en condiciones de atender a los afiliados de PAMI, no vamos a brindar la atención, si podemos absorber esas cápitas los haremos, hoy por hoy las urgencias se las brindamos pero las complejidades no las podemos atender. Se verá en ese momento qué vamos a hacer".