Rápidamente, el Tribunal de Disciplina y Apelaciones de la Liga de Fútbol Regional del Sud se expidió en el caso de la semifinal de ida entre Riberas del Paraná y Unión de Arroyo Seco, dándole por perdido el partido al elenco de nuestra ciudad.
La historia comenzó a los 41' del segundo tiempo cuando hubo un tumulto entre jugadores y desde la tribuna visitante cayó un petardo que estalló cerca de la humanidad de Jair Cabral, que, según el parte médico que los profesionales que lo atendieron, sufrió lesiones oculares. A partir de allí se suspendió el encuentro, se trasladó a Cabral en ambulancia a un nosocomio de Villa Constitución para constatar esas heridas y tras los descargos correspondientes, el Tribunal de Disciplina y Apelaciones de la Liga de Fútbol Regional del Sud, resolvió darle por perdido el partido a Unión por 1 a 0.
Con ese resultado adverso, los dirigidos por Sebastián Mori, deverán afrontar la semifinal de vuelta desde las 18 del domingo en el "Antonio Di Giácomo".
La única reflexión que puede hacerse en este caso es que un inadaptado puede tirar por la borda tanto trabajo, sacrificio y empeño de un plantel, cuerpo técnico y dirigentes, ponen en pos de un objetivo. Esa persona no tiene ningún derecho de cometer semejante barbaridad.