Una mamá en últimas instancias de su embarazo comenzó con dolores y contracciones en el lugar. En medio de la solicitud de derivación a punto de ser trasladada, el parto se aceleró y se dio allí. Luego de constatar la buena salud y los datos administrativos correspondientes, la mujer y su bebé recién nacido fueron trasladados al Hospital Provincial de Rosario. “Siempre es bienvenido un nacimiento- dijo Mansilla- pero no es algo que pueda darse habitualmente en una institución no preparada para neonatología o partos, ya que es sólo para emergencias y controles”.
En referencia a futuras reformas en el Hospital, Mansilla declaró que no incluyen salas de parto, sino una suma de elementos en dinámicas de atención y derivación como ser una guardia más grande y más salas de internación para atención más pronta y completa a un mayor número de personas.
