Los jubilados y pensionados de nuestra región siguen deshojando la margarita mientras se reúnen con los distintos potenciales prestadores de servicios de internación y especialidades médicas.
Desde hace un tiempo, se vienen sucediendo distintas reuniones para lograr acordar que se vuelva a tener internaciones en la ciudad y que las especialidades médicas tengan un pago acorde a las pretensiones de los médicos. Desde PAMI no hubo respuestas superadoras y las cifras que se manejan, por ahora, no satisfacen los pedidos de las clínicas y médicos. Si bien se pudo lograr ciertos acercamientos con las clínicas del Dr. Armando, del Dr. Argutti, del Dr. Sierra en Fighiera y de la Clínica Martins, ahora devenida en Británica Salud, todavía los acuerdos no están firmados ya que las cifras difieren bastante de las pretensiones de los prestadores.
Habría un principio de acuerdo con el Dr. Armando para las prestaciones de diagnóstico por imágenes, pero ese sería el único, aún no rubricado. Se subió el arancel por cápita que pagaría PAMI pero nada se concretó.
Otro tema importante es el de la ambulancia, por el que se mantuvieron reuniones con el Ejecutivo. Las probabilidades de tenerla son altas pero surge el inconveniente de saber dónde va a instalarse como sede, quiénes serán los médicos que estén afectados al servicio, cuánto van a cobrar y quién pagaría esos honorarios.
Hay optimismo entre los dirigentes de los adultos mayores, pero en concreto todavía nada se ha firmado. Los próximos días serán cruciales para darle solución a un conflicto que tiene en ascuas a casi 4000 afiliados que tienen que viajar permanentemente a Rosario para las distintas prácticas y para internarse.