Los representantes del Club Atlético Talleres (El Gato) y el Club Atlético Unión (El Panza), donde El Gato desplegó toda su magia ante un rival con muchas figuras, con nuevas incorporaciones, siempre peligroso, pero que nunca pudo hacer la diferencia.
El Gato jugó un clásico, como se dice en estos tipos de partidos (con el cuchillo entre los dientes), desplegando un juego asociado, con mucha paciencia, con un arquero, el Gringo Ciattaglia, que poco a poco fue cerrando el arco y en un tiro de esquina, Talleres encontró el primer gol ante un cabezazo potente de Néstor Ianni y así se cerró el primer tiempo.
En el segundo tiempo El Panza fue por el empate, tuvo sus oportunidades, pero se encontró con una férrea defensa, un mediocampo que las peleo todas, después vinieron los relevos que le hicieron bien a El Gato, porque le dieron oxígeno a los delanteros y así vino el segundo, ante una jugada colectiva, que terminó la pelota en la red tras un disparo desde afuera del área de Alberto Ponce (El Peli), Unión siguió buscando el descuento pero no lo encontró, y Talleres lo pudo liquidar al final, pero fue un 2 a 0 contundente donde se reivindica el poder de El Gato en este torneo donde marcha primero, dejando a El Panza en una situación difícil y preocupante.
