Ana MariaArroyos, viajó de vacaciones hace tres semanas desde Quilmes Oeste a Miami, Estados Unidos, donde abordó un crucero de la empresa Norwegian Cruise junto a su hija menor, Celeste. Pero la embarcación en la que navegaba la abandonó en Jamaica al sufrir fuertes dolores abdominales. Ahora está internada en "coma farmacológico" en una clínica del país caribeño.
"La situación de Ana sigue siendo crítica", dijo esta mañana Guillermo, su marido, en declaraciones televisivas. Si bien continúa en estado de coma, la mujer se encuentra "un poquito mejor", informó, por lo que mañana será trasladada a Buenos Aires en un avión sanitario.
"Ha pasado 10 días en coma y deberá pasar otros diez días para recuperarse, dijo la pareja de Ana y agregó que lo que más le preocupa es la infección que afectó sus ovarios, porque "si no se controla, Ana se muere", dijo.
"Ahora estamos sentados al lado de ella, haciendo esfuerzo denodado para despertarla. Abrió los ojos. pero está muy muy dopada. Está respirando un 50 por ciento ella y el otro 50 por ciento asistida", contó Guillermo.
Según relató en una entrevista con el canal A24, la atención de los médicos de la clínica donde se encuentra está sujeta al dinero que la familia abone, por lo que la relación en el interior del centro de salud es tensa. "Discutí con ellos porque me pedían plata. Deposité 9 mil pesos, que era todo lo que tenía. Ahora están más tranquilos, pero les dije que no me iba a ir sin pagarles".
De acuerdo al testimonio de Guillermo, los profesionales no tienen más de 40 años. "Son muy jóvenes, quieren plata". Por último, agradeció a los medios y a "todo el ´pueblo argentino" que "estuvo con nosotros, dijo.
El ministerio de Salud informó anoche que las empresas de salud OSDE y Assist Card "se harán cargo" de realizar el traslado de la turista argentina. En tanto, aclararon que el vuelo se realizará "en cuanto las autoridades sanitarias de Jamaica así lo autoricen".
Según relataron los familiares, Ana María fue a consultar al médico del barco porque tenía "fuertes dolores abdominales" y fue diagnosticada con un cuadro de "gastroenteritis aguda", por lo que le dieron "pastillas" y "pañales".
Ante la persistencia de los dolores, el Capitán del barco consideró que la mujer y su hija debían descender de la nave en la primera parada, en Kingston, para recibir una mejor atención.
Además, personal del crucero sacó a Celeste "esposada" del crucero por reclamar que no podían abandonarlas sin que le expidieran el certificado correspondiente explicando el descenso, y exigir que se dé un tratamiento correcto a su madre. Ya en Kingston, Ana debió ser operada de urgencia porque "tenía los ovarios llenos de pus".
Sus compañeros de trabajo, empleados del Banco Ciudad de Buenos Aires, crearon un grupo en la red social Facebook para difundir esta problemática y solicitar colaboración tanto para afrontar los gastos de internación de Ana como para el traslado.
Asimismo, señalaron que la internación se transformó en "inafrontable", ya que están gastando "aproximadamente 4.000 dólares por día y llevan cerca de 70.000 dólares gastados", mientras que "de estos 70 mil dólares, el seguro sólo cubrió 20 mil".
Por último, brindaron los datos de una cuenta del Banco Ciudad de Buenos Aires, cuyo CBU es 0290000110000014979775, donde se puede colaborar con el aporte de dinero en la caja de ahorros número 149797/7, sucursal 111, cuya titular es Mariana Ayelén Santos, la otra hija de Ana.