Alejandra Alivas, oriunda de nuestra ciudad, pero que hace más de 20 años que vive en General Lagos, se convirtió en la primer mujer que tiene como profesión ser paramédica. Hoy disfruta de su trabajo en un mundo donde los compañeros son casi todos varones, lo que no invalida su capacidad para realizar su profesión.
Dialogó con Diario de la Mañana en el evento que se organizó en la vecina localidad por el Día Internacional de la Mujer y contó cómo es ser paramédica y lo que le costó insertarse en el mercado laboral que es casi prioritario de los hombres: "Tengo el orgullo de ser la única mujer paramédico del corredor de la Ruta 21.
Costó mucho porque todavía estamos con esos ideales de que la mujer no puede hacer los mismos trabajos que los hombres en esta profesión, pero pude lograrlo. Fue difícil, pero la comuna confió en mí al igual que Natalia para que fuera la pionera acá. No me costó formarme, se puede llegar a concretar como lo pueden hacer los hombres, lo que costó fue conseguir trabajo, ir con tu título a las empresas de emergencias, que es para lo que te capacitaste y te digan que no tomaban mujeres. La carrera fue larga y me costó muchos sacrificios poder terminarla.
Ahora, a partir de que la comuna de General Lagos me abrió las puertas, me dio la posibilidad de ir a trabajar afuera también. Costó bastante pero lo logré. Entré en un lugar donde eran todos hombres y me miraban como diciendo no vas a poder hacer este trabajo. De a poco demostré que estoy a la par de ellos. Costaba que un grupo de hombres te traten como a un par.
En el lugar donde estudiaba eran 80 por ciento hombres y 20 por ciento mujeres y nos capacitaban de la misma manera. Pude con el desafío, estoy contento con mis compañeros del CIC que no me discriminan, que confían en mí y por eso me siento muy feliz".