Este domingo 6 de diciembre salieron a la luz en las redes sociales, una gran cantidad de fotos donde se puede observar nuevos focos ígneos en las islas que pertenecen a Entre Ríos y que terminan por producir un desastre ecológico que ya lleva varios meses y que por momentos se tornó incontrolable, donde una gran cantidad de bomberos voluntarios de todos el país tuvieron que actuar, apoyados por aviones hidrantes, para poder combatirlos.
Cuando parecía todo controlado, manos anónimas, como ocurre en estos casos, volvieron a encender las islas.
Desde el Congreso se impulsa un proyecto para que esos terrenos que se quemaron, no puedan ser adquiridos por un lapso no menor a 60 años, buscando de esa manera, que los que podrían ser los autores intelectuales de estas quemas, no puedan obtener los resultados que ellos pretendían, que eran los de quedarse con las tierras a bajo precio para después disponerlas para el agro o la ganadería.
Lo terrible de todo lo ocurrido es la pérdida de vidas de animales y de una gran cantidad de especies vegetales autóctonas que no se podrán recuperar.