El sábado 7 de noviembre de 2020 no será un día más en la vida de Mirco Cuello y tampoco para su familia. El joven púgil de nuestra ciudad debutó oficialmente en el campo rentado en el Rock Hill de Carolina del Sur, Estados Unidos. Allí tenía programada una pelea a 4 asaltos contra Akihiro Nakamura `como parte de la Payne Boxing Series 2.
Necesitó sólo 53'' para meter un zurdazo letal que dio por tierra con el norteamericano de origen japonés y por toda la cuenta. El KO1 logrado dejó muy satisfecho a su padre, Darío, que lo entrenó siempre y que desde chiquito vio que su hijo tenía potencial para ser un gran boxeador.
Cuello padre dialogó con Diario de la Mañana y contó sus sensaciones en ese momento esperado por su hijo: "Disfruté de la pelea desde que lo vi caminar hacia el cuadrilátero. Los gestos que hacía, la ropa, ese momento único donde imaginé que iba junto a él y ni hablar de su actuación arriba del ring ya en la pelea.
En los primero movimiento siempre toma la distancia, mira a ver qué tiene el rival, no se confía, que es algo que le aconsejé siempre, pero cuando vi que tiraron los primeros movimientos, no dudé en que iba a ganar por knock out. El primer jab y la primera combinación lo movieron al rival y cuando metió la segunda, un gancho al hígado y un cross de izquierda a la cabeza, chau, no se levantó más. Hablé unos minutos después de la pelea y estaba molesto porque casi no disfruté de todo lo que preparé. Estaba contento pero le hubiese gustado que durase un poco más para que lo vean trabajar.
Un día histórico para el boxeo fue un mismo 7 de noviembre de hace 50 años, cuando Carlos Monzón ganaba el título del mundo ante Nino Benvenutti en Roma, Italia. Quiero agradecer el aguante de todo Arroyo Seco que estuvo a la expectativa y todo el cariño que le brindaron a mi hijo".