una problemática que suele aumentar en las épocas invernales debido a la utilización de artefactos que liberan este gas y sirven para calefaccionar los ambientes.
Por eso, es importante:
Controlar que la llama en los artefactos de gas sea azul, si es amarilla es signo de mala combustión.
Hacer revisar anualmente artefactos de gas por un gasista matriculado.
En ambientes como baños y dormitorios sólo instalar artefactos con salida al exterior.
Evitar calefaccionar con el horno o las hornallas de la cocina.
Dejar una ventilación pertinente en ambientes calefaccionados.